Microteatro por Dinero: un invento estupendo - Marcos Ordoñez - El País
… Cada veinte minutos se representan en el sótano cinco minicomedias, de entre 10 y 15 minutos, en la línea de aquel decimonónico “teatro por horas” que se inventó Antonio Riquelme. El visitante, al precio de tres euros por sesión, elige las obras que quiere ver, en cualquier orden. Una pantalla como la de los multicines informa del horario de cada pase. A las 20.25, una acomodadora pulsa un timbre de mesa, anuncia a viva voz el comienzo de los pases y guía a los espectadores, muchos de los cuales bajan con la bebida que estaban tomando en el bar. Una escalera conduce al piso inferior: las habitaciones, de unos siete metros cuadrados, pueden acoger entre ocho y quince personas por función. De pie, recostadas en las paredes o, con suerte, sentadas en el suelo. Es decir, a escasos centímetros de los actores. “El desafío”, me dice, “es la proximidad del público. Es una experiencia, tanto para los actores como para los espectadores: no estamos acostumbrados a tenernos tan cerca”. Llega la actriz Ana Risueño, que también forma parte del equipo. Me cuenta: “Organizamos las programaciones por temas, que damos a conocer con un par de meses de antelación en nuestra página web.
Un comité selecciona los textos recibidos, que cada vez son más. A menudo, los propios autores proponen el reparto y se encargan también de la dirección. Vamos a 80/20, esto es, el 80% de la taquilla para ellos, el 20% para nosotros”…