blog de notas de juan freire

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Publicaciones etiquetadas como Ciencias Sociales

Ago 26

Ago 22

Mayo 1

CULT – Seu trabalho trocou os livros pelas exposições, e trata de arte, ciência, religião e do respeito pela mediação como uma forma de chegar à civilidade, como resposta ao modernismo e ao pós-modernismo. Essa também é a proposta de sua exposição Iconoclash?

BL - Esse é um empreendimento que me interessou muito, em primeiro lugar, porque eu mudei de mídia, e passei do livro à exposição, também ao catálogo também, e assim modifiquei tanto o impacto como a forma da atividade. Assim, creio que é possível mudar de modernidade, ao reencontrar a noção da mediação, o respeito por atividades diferentes: a arte contemporânea, a atividade científica, a atividade religiosa, o sentido da civilização, talvez até o da civilidade, possam ser recobrados através dessas atividades que passam a ser organizadas de forma bastante diferente do que se tem feito.

Revista Cult » Entrevista – Bruno Latour

Jun 27

Nov 24
“… the most inspirational statement I have read in questioning my role as an architect, the skills we are trained to enact as professional designers. This inspirational quote came from the least expected place: the first report to the US congress by General Petraeus, the chief US general in charge, in those days, of the war strategy in Irak. In this report Petraeus suggested to congress that after the experience in Irak, the contemporary US soldier should transform. Not anymore a high tech robot like figure armed with the latest gadgets that can dominate the Warfield from a distance. The contemporary soldier should instead engage the critical proximity of neighborhoods, transforming into an anthropologist, a social worker and versed in many languages! Now, even though this can sound scary, I thought, if the contemporary soldier is transforming why can’t we as architects… we need to appropriate the procedures of the other… not becoming necessarily anthropologists or social workers… but borrowing their procedures so as to operate differently in constructing critical observational research and alternative spatial strategies… In my mind, this is the most fundamental meaning of inter-disciplinarity: not only to share our points of view from the sanctity of our specializations, across the round table of discussion, as we usually do, but to actually contaminate each other with the alternative procedures of each other. In my case, at the border, is has been important to re-observe the actual hidden dynamics of socio-economic and political vectors embedded invisibly in the territory, learning from the actual conditions that have shaped the oddity of these sites of conflict. We need to challenge our reductive and limited ways of working, by which we continue seeing the world as a tabula rasa, on which to install the autonomy of architecture… we need to reorient our gaze towards the drama of such reality. This new realities, as Roemer Van Toorn told me, demand a new theory, a new practice.” With Teddy Cruz on “Power” and “Powerlessness” - Archinect

Nov 7

Nov 2
“An economist who is only an economist cannot be a good economist.” Paul Ormerod. Can Economists Improve the Human Condition? | Adbusters

Oct 28

Sep 9
La Ciudad Viva » “Yo siempre mando lo que quiere hacer la gente”
…
DECÁLOGO PARA PROYECTOS DE PARTICIPACIÓN EN BARRIADAS
Decálogo expuesto por el sociólogo Tomás Rodríguez Villasante en la conferencia que pronunció en Sevilla el día 30 de marzo de 2006 con motivo del forobarriadas06 (texto de la trascripción de las notas que tomaron durante el acto Javier Fernández y José María Romero).

1. Empezar el “trabajo sin plan, ni plazos fijos“: empezar equivocándonos para no condicionar, ni determinar los caminos a emprender. El empezar errático aleja la posible corrupción en el origen del proceso que se inicia. Es necesario que haya pronto pequeños resultados materiales e inmateriales, si no es difícil iniciar el cambio del malestar de fondo. Cortar la sensación de falta de futuro.

2. “La riqueza de la vida cotidiana“. Existen redes pequeñas desaprovechadas. Las redes y microrredes establecidas, o que se puedan establecer, dentro de la barriada (o lugar), son las idóneas para formular los requisitos de convivencia y de intervención.

3. Cuando se transmite “información” se hace con la máxima fidelidad posible; cuando se transmiten “opiniones o sentimientos” se hace por medio de un mecanismo de contradicciones o medias verdades: se es creativo al exponer y transmitir. Existe una técnica de procedencia sociológica que consiste en devolver en distintas situaciones y tiempos lo contradictoriamente expuesto, de modo que el individuo debe seleccionar una de las opciones o integrarlas. Con ello, se consigue desencadenar un proceso de depuración de la idea o concepto. Propone la creación de talleres de devolución en el que de forma creativa se construyan pensamientos y palabras colectivos. Utilizar el sentido común.

4. “Sistemas de decisiones ponderadas”: sin mayorías ni minorías (nunca sistemas defensivos). La democracia representativa ha generado un sistema de mayorías que se establece desde la defensa del sistema (el sistema de mayoría hace posible la alternancia y la desafectación del poder de cualquier grupo, asegurando con eso la pervivencia de la esencia de la democracia que consiste en la posibilidad de derribar al tirano por medios no violentos). En este tipo de acciones de emancipación, autonomía y apropiación de lo público, no es conveniente actuar de esta forma. Hay que ponderar los conflictos y llegar a situaciones de compromiso, de nada vale la mayoría como elemento tranquilizante.

5. “Eco-organización“, aceptando la pluralidad biológica como un requisito indispensable que asegura la pervivencia del ecosistema. El sistema es aditivo, opera por suma, nunca por resta o censura. Toda propuesta es bienvenida, el problema sobre el qué trabajar será darle encaje viable dentro de lo colectivo (para describir la democracia colectiva sirve la metáfora de la riqueza y diversidad del bosque, en el que todo es necesario para que “viva” bien, lo grande y lo minúsculo: sus musgos, hierbas pequeñas, matorrales, árboles grandes, animales, bichos, piedras…).

6. La mayor parte del “tiempo de un técnico dedicado a las tareas de activación social ha de ser destinada a escuchar“. La anécdota (real?) del jefe indio: “Un poblado indio de la selva tiene gran prestigio por su funcionamiento democrático ejemplar desde hace muchísimos años, pero da la casualidad que siempre ha tenido al mismo jefe. Cuando se le pregunta a éste si eso puede ser una democracia, el jefe contesta que sí. Y a la nueva pregunta de cómo es posible, dice que es muy simple: ´Yo siempre mando lo que quiere hacer la gente´”. Y para esto sólo hace falta tiempo y saber escuchar muy bien.

7. Los planes de actuación han de ser inteligentes. Es decir, deberá ser posible “caminar preguntando”, replanteándose todo o parte del mecanismo en cada una de las encrucijadas. Un buen plan de actuación ha de contener un “sistema de adecuación y retroalimentación” que lo mantenga siempre actualizado.

La Ciudad Viva » “Yo siempre mando lo que quiere hacer la gente”

DECÁLOGO PARA PROYECTOS DE PARTICIPACIÓN EN BARRIADAS

Decálogo expuesto por el sociólogo Tomás Rodríguez Villasante en la conferencia que pronunció en Sevilla el día 30 de marzo de 2006 con motivo del forobarriadas06 (texto de la trascripción de las notas que tomaron durante el acto Javier Fernández y José María Romero).

1. Empezar el “trabajo sin plan, ni plazos fijos“: empezar equivocándonos para no condicionar, ni determinar los caminos a emprender. El empezar errático aleja la posible corrupción en el origen del proceso que se inicia. Es necesario que haya pronto pequeños resultados materiales e inmateriales, si no es difícil iniciar el cambio del malestar de fondo. Cortar la sensación de falta de futuro.

2.La riqueza de la vida cotidiana“. Existen redes pequeñas desaprovechadas. Las redes y microrredes establecidas, o que se puedan establecer, dentro de la barriada (o lugar), son las idóneas para formular los requisitos de convivencia y de intervención.

3. Cuando se transmite “información” se hace con la máxima fidelidad posible; cuando se transmiten “opiniones o sentimientos” se hace por medio de un mecanismo de contradicciones o medias verdades: se es creativo al exponer y transmitir. Existe una técnica de procedencia sociológica que consiste en devolver en distintas situaciones y tiempos lo contradictoriamente expuesto, de modo que el individuo debe seleccionar una de las opciones o integrarlas. Con ello, se consigue desencadenar un proceso de depuración de la idea o concepto. Propone la creación de talleres de devolución en el que de forma creativa se construyan pensamientos y palabras colectivos. Utilizar el sentido común.

4. Sistemas de decisiones ponderadas”: sin mayorías ni minorías (nunca sistemas defensivos). La democracia representativa ha generado un sistema de mayorías que se establece desde la defensa del sistema (el sistema de mayoría hace posible la alternancia y la desafectación del poder de cualquier grupo, asegurando con eso la pervivencia de la esencia de la democracia que consiste en la posibilidad de derribar al tirano por medios no violentos). En este tipo de acciones de emancipación, autonomía y apropiación de lo público, no es conveniente actuar de esta forma. Hay que ponderar los conflictos y llegar a situaciones de compromiso, de nada vale la mayoría como elemento tranquilizante.

5.Eco-organización“, aceptando la pluralidad biológica como un requisito indispensable que asegura la pervivencia del ecosistema. El sistema es aditivo, opera por suma, nunca por resta o censura. Toda propuesta es bienvenida, el problema sobre el qué trabajar será darle encaje viable dentro de lo colectivo (para describir la democracia colectiva sirve la metáfora de la riqueza y diversidad del bosque, en el que todo es necesario para que “viva” bien, lo grande y lo minúsculo: sus musgos, hierbas pequeñas, matorrales, árboles grandes, animales, bichos, piedras…).

6. La mayor parte del “tiempo de un técnico dedicado a las tareas de activación social ha de ser destinada a escuchar“. La anécdota (real?) del jefe indio: “Un poblado indio de la selva tiene gran prestigio por su funcionamiento democrático ejemplar desde hace muchísimos años, pero da la casualidad que siempre ha tenido al mismo jefe. Cuando se le pregunta a éste si eso puede ser una democracia, el jefe contesta que sí. Y a la nueva pregunta de cómo es posible, dice que es muy simple: ´Yo siempre mando lo que quiere hacer la gente´”. Y para esto sólo hace falta tiempo y saber escuchar muy bien.

7. Los planes de actuación han de ser inteligentes. Es decir, deberá ser posible “caminar preguntando”, replanteándose todo o parte del mecanismo en cada una de las encrucijadas. Un buen plan de actuación ha de contener un “sistema de adecuación y retroalimentación” que lo mantenga siempre actualizado.


Jul 29
IV Congreso de la Cibersociedad 2009. Crisis analógica, futuro digital
Línea editorial
El mundo actual, el mundo tal y como lo conocemos, el mundo desigualmente próspero y aparentemente equilibrado de la ‘posguerra fría’, se resquebraja. Diversos factores lo han sacudido y transformado, hasta el punto de hacerlo irreconocible. Llevamos más de dos décadas de supuesta revolución digital. Llevamos gran parte de esas dos décadas intentando descubrir, sugiriendo y analizando los cambios profundos de un mundo organizado en red e intensamente mediado por la tecnología, donde todas las fronteras de la sociedad posindustrial de la segunda mitad del siglo XX se entremezclan, se funden y confunden. Y de repente, estalló la crisis. Las crisis son momentos de cambio, de retos pero también de oportunidades, y la globalización económica, social y cultural está dejando al descubierto sus límites y sus efectos adversos. ¿Pura dialéctica? Indicaciones y contraindicaciones… nos interesan ambas. Se hace necesario por ello identificar, analizar y proponer prácticas vinculadas al uso de las TIC que no sólo estén contribuyendo al desarrollo y la consolidación de la sociedad del conocimiento, sino que, desde lo digital, estén incidiendo claramente en lo offline, en lo analógico, y abran nuevos futuros posibles, alternativos, híbridos. Lo analógico, como metáfora para describir el modelo de sociedad pre-digital, muestra claramente su agotamiento, en sus dimensiones económica, social, ecológica, (geo)política, religiosa, identitaria, cultural… En el otro lado de la balanza, lo digital, que viene revestido de buenos propósitos, apelando a nuevas formas de organización, creación, comunicación, colaboración, producción y consumo. El presente, el futuro, únicamente pueden ser digitales. Pero no únicamente como formato tecnológico, sino como modelo político, como proyecto alternativo, como senda colectiva que corrija los excesos de un período que sólo puede quedar atrás.Sin embargo, tras ambas posiciones surge numerosas contradicciones, continuidades y zonas grises que no pueden resolverse con un simple juicio sumario ni con una bienvenida incondicional. Por un lado, lo digital puede entenderse también como un detonador y un acelerador definitivo de la crisis actual. Por otro lado, una mirada hacia modelos más tradicionales de producción, comunicación y consumo colaborativo “analógicos por definición” pueden convertirse en uno de los caminos más viables para ‘resetear’ la confianza colectiva. Más allá de estas contradicciones lógicas, deseables, sugerentes y analizables, se multiplican las preguntas: ¿Qué modelos económicos o productivos pueden emerger amparados por la tecnología? ¿Hacia dónde tiende la educación en red y el aprendizaje colaborativo? ¿Qué modelos de ciudadanía política y participación están surgiendo de los nuevos paradigmas sociotecnológicos? ¿Qué impacto están teniendo en la ciencia y la investigación las TIC y el modo de usarlas? ¿De qué modo están cambiando la comunicación y la cultura, en y desde lo digital? Todas estas preguntas conducen a otras tantas, y esas a su vez a nuevos interrogantes, tejiendo exponencialmente un lienzo de cuestiones que proponemos extender y contemplar en su conjunto. El 2009 es un año de efemérides en torno a Internet y la red de redes. Hace cuarenta años que nació ARPANET, viente que Tim Berners-Lee presentó al mundo su idea de World Wide Web, y casi diez que observamos y cuestionamos la cibersociedad desde este rincón de la red. La Era de la Información, por tanto, ya no es algo nuevo ni un territorio inexplorado. Pese a vivir aún inmersos en un mundo saturado de datos e innovaciones, se hace posible identificar varios ámbitos donde las TIC, tras haber aumentado su impacto social, ofrecen nuevas alternativas para organizarse, para aprender, para relacionarse. Internet, lo digital, ya está en el presente. La cuestión és: ¿será el futuro? ¿Qué futuro? Queremos enfocar el debate que emerge de este contexto y de estas preguntas partiendo de la curiosidad, de la investigación, de las observaciones e hipótesis que necesitan ser (re)elaboradas y compartidas con la sociedad. Sigue aumentando el acceso a Internet por parte de amplias capas de la población, y al mismo tiempo florece una cultura tecnosocial de innovación y exploración de nuevas oportunidades, de creatividad y experimentación. Ambas tendencias, en el momento de escribir esta línea editorial, aún no parecen haber sido afectadas por los vaivenes de lo económico, sino más bien se muestran determinadas a continuar creciendo y ofreciendo fórmulas e ideas que compartir para evolucionar. El renovado interés científico que despierta la aplicación de las TIC, en diferentes áreas de la investigación y el conocimiento, supone una oportunidad para compartir y difundir las buenas prácticas en el propio campo de estudio en que se ha convertido Internet. No obstante, más allá de la academia surgen las propuestas más creativas, más irreverentes, demostrando que en el mundo digital la innovación abierta es más fértil cuando se sitúa en los márgenes entre disciplinas, entre colectivos y especialidades, dentro y fuera de la universidad. En las calles, en las escuelas, en las empresas, en las ciudades, en las instituciones… Partamos desde aquí, desde la provocación y desde las múltiples contradicciones que se esconden tras el lema “Crisis analógica, futuro digital”. Desde una perspectiva sociocéntrica de lo tecnológico y tecnocéntrica de lo social. Añadámosle, como ingrediente invitado, elcuestionamiento necesario respecto del el momento que vivimos y del papel que Internet tiene en él: tanto por haberlo provocado como por su potencial para salir de él. La cibersociedad como paradigma híbrido, como modelo social, como realidad global, es protagonista y destinataria final de esta nueva llamada al debate. ¿Jugamos?

IV Congreso de la Cibersociedad 2009. Crisis analógica, futuro digital

Línea editorial

El mundo actual, el mundo tal y como lo conocemos, el mundo desigualmente próspero y aparentemente equilibrado de la ‘posguerra fría’, se resquebraja. Diversos factores lo han sacudido y transformado, hasta el punto de hacerlo irreconocible. Llevamos más de dos décadas de supuesta revolución digital. Llevamos gran parte de esas dos décadas intentando descubrir, sugiriendo y analizando los cambios profundos de un mundo organizado en red e intensamente mediado por la tecnología, donde todas las fronteras de la sociedad posindustrial de la segunda mitad del siglo XX se entremezclan, se funden y confunden. Y de repente, estalló la crisis. 

Las crisis son momentos de cambio, de retos pero también de oportunidades, y la globalización económica, social y cultural está dejando al descubierto sus límites y sus efectos adversos. ¿Pura dialéctica? Indicaciones y contraindicaciones… nos interesan ambas. Se hace necesario por ello identificar, analizar y proponer prácticas vinculadas al uso de las TIC que no sólo estén contribuyendo al desarrollo y la consolidación de la sociedad del conocimiento, sino que, desde lo digital, estén incidiendo claramente en lo offline, en lo analógico, y abran nuevos futuros posibles, alternativos, híbridos. 

Lo analógico, como metáfora para describir el modelo de sociedad pre-digital, muestra claramente su agotamiento, en sus dimensiones económica, social, ecológica, (geo)política, religiosa, identitaria, cultural… En el otro lado de la balanza, lo digital, que viene revestido de buenos propósitos, apelando a nuevas formas de organización, creación, comunicación, colaboración, producción y consumo. El presente, el futuro, únicamente pueden ser digitales. Pero no únicamente como formato tecnológico, sino como modelo político, como proyecto alternativo, como senda colectiva que corrija los excesos de un período que sólo puede quedar atrás.

Sin embargo, tras ambas posiciones surge numerosas contradicciones, continuidades y zonas grises que no pueden resolverse con un simple juicio sumario ni con una bienvenida incondicional. Por un lado, lo digital puede entenderse también como un detonador y un acelerador definitivo de la crisis actual. Por otro lado, una mirada hacia modelos más tradicionales de producción, comunicación y consumo colaborativo “analógicos por definición” pueden convertirse en uno de los caminos más viables para ‘resetear’ la confianza colectiva. 

Más allá de estas contradicciones lógicas, deseables, sugerentes y analizables, se multiplican las preguntas: ¿Qué modelos económicos o productivos pueden emerger amparados por la tecnología? ¿Hacia dónde tiende la educación en red y el aprendizaje colaborativo? ¿Qué modelos de ciudadanía política y participación están surgiendo de los nuevos paradigmas sociotecnológicos? ¿Qué impacto están teniendo en la ciencia y la investigación las TIC y el modo de usarlas? ¿De qué modo están cambiando la comunicación y la cultura, en y desde lo digital? Todas estas preguntas conducen a otras tantas, y esas a su vez a nuevos interrogantes, tejiendo exponencialmente un lienzo de cuestiones que proponemos extender y contemplar en su conjunto. 

El 2009 es un año de efemérides en torno a Internet y la red de redes. Hace cuarenta años que nació ARPANET, viente que Tim Berners-Lee presentó al mundo su idea de World Wide Web, y casi diez que observamos y cuestionamos la cibersociedad desde este rincón de la red. La Era de la Información, por tanto, ya no es algo nuevo ni un territorio inexplorado. Pese a vivir aún inmersos en un mundo saturado de datos e innovaciones, se hace posible identificar varios ámbitos donde las TIC, tras haber aumentado su impacto social, ofrecen nuevas alternativas para organizarse, para aprender, para relacionarse. Internet, lo digital, ya está en el presente. La cuestión és: ¿será el futuro? ¿Qué futuro? 

Queremos enfocar el debate que emerge de este contexto y de estas preguntas partiendo de la curiosidad, de la investigación, de las observaciones e hipótesis que necesitan ser (re)elaboradas y compartidas con la sociedad. Sigue aumentando el acceso a Internet por parte de amplias capas de la población, y al mismo tiempo florece una cultura tecnosocial de innovación y exploración de nuevas oportunidades, de creatividad y experimentación. Ambas tendencias, en el momento de escribir esta línea editorial, aún no parecen haber sido afectadas por los vaivenes de lo económico, sino más bien se muestran determinadas a continuar creciendo y ofreciendo fórmulas e ideas que compartir para evolucionar. 

El renovado interés científico que despierta la aplicación de las TIC, en diferentes áreas de la investigación y el conocimiento, supone una oportunidad para compartir y difundir las buenas prácticas en el propio campo de estudio en que se ha convertido Internet. No obstante, más allá de la academia surgen las propuestas más creativas, más irreverentes, demostrando que en el mundo digital la innovación abierta es más fértil cuando se sitúa en los márgenes entre disciplinas, entre colectivos y especialidades, dentro y fuera de la universidad. En las calles, en las escuelas, en las empresas, en las ciudades, en las instituciones… 

Partamos desde aquí, desde la provocación y desde las múltiples contradicciones que se esconden tras el lema “Crisis analógica, futuro digital”. Desde una perspectiva sociocéntrica de lo tecnológico y tecnocéntrica de lo social. Añadámosle, como ingrediente invitado, elcuestionamiento necesario respecto del el momento que vivimos y del papel que Internet tiene en él: tanto por haberlo provocado como por su potencial para salir de él. La cibersociedad como paradigma híbrido, como modelo social, como realidad global, es protagonista y destinataria final de esta nueva llamada al debate. ¿Jugamos?