Accumulation, control and contingency: A critical review of intellectual property rights’ ‘piracy’, by Yiannis Mylonas. First Monday, Volume 16, Number 12 - 5 December 2011

Abstract: This article problematizes piracy a) as a hegemonic discourse and technology of control, aiming to securitize late capitalist accumulation; b) as a practice developed by the multitudes that is compatible to post–Fordist mode of production and to neoliberal norms; and, c) as resistance to dominant mode of late capitalist production, distribution and consumption of immaterial goods. The article addresses and criticizes capitalism’s ‘organic’ and strategic colonization of fundamental social commons, such as culture, intellectual goods, as well as human creativity and communication, by looking at the ideological, institutional and material processes that reproduce the capitalist ‘machine’. This paper concludes by considering the possibility of overcoming the capitalist approach to commons, through the politicization of IPR as well as through the connection of the problem they pose to broader social perspectives, confronting capitalism — in its post political disguises — politically.

Sobre el futuro de China

¿Estallará China?, Paul Krugman, El País (24 Diciembre 2011)

Plantéense el siguiente panorama: últimamente, el crecimiento se ha basado en un fuerte auge de la construcción, impulsado por una escalada de los precios inmobiliarios, y muestra todos los signos clásicos de una burbuja. El crédito ha crecido rápidamente, pero gran parte de ese crecimiento no ha venido a través de la banca tradicional, sino más bien a través de una banca en la sombra, no regulada, que no está sometida a la supervisión del Gobierno ni está apoyada por avales oficiales. Ahora, la burbuja se está pinchando, y hay verdaderas razones para temer una crisis financiera y económica.

¿Estoy describiendo Japón a finales de la década de 1980? ¿O estoy describiendo EE UU en 2007? Podría ser. Pero ahora estoy hablando de China …

Ahora es evidente que la burbuja está pinchándose. ¿Cuánto daño hará a la economía china y al mundo?

Algunos analistas dicen que no nos preocupemos, que China tiene líderes fuertes e inteligentes que harán lo que sea necesario para hacer frente a una recesión. La idea implícita, aunque no se suela expresar, es que China puede hacer lo que haga falta, porque no tiene que preocuparse de exquisiteces democráticas.

Sin embargo, a mí me parece que del dicho al hecho hay mucho trecho. Después de todo, recuerdo muy bien haber oído declaraciones similares sobre Japón en la década de los ochenta, cuando los brillantes burócratas del Ministerio de Finanzas, supuestamente, tenían todo bajo control. Y más tarde oímos afirmaciones de que EE UU no repetiría jamás los errores que llevaron a la década perdida de Japón, cuando, en realidad, estamos haciéndolo incluso peor que Japón.

Por si sirve de algo, las declaraciones sobre la política económica de las autoridades chinas no me parecen especialmente lúcidas. En concreto, la forma en que China ha estado agrediendo a los extranjeros -entre otras cosas, imponiendo una tarifa punitiva a las importaciones de automóviles fabricados en EE UU que no va a hacer nada para ayudar a su economía, pero que servirá para envenenar las relaciones comerciales- no es propia de un Gobierno maduro que sabe lo que hace.

Y los casos de los que se tiene conocimiento dan a entender que aunque el Gobierno de China no esté constreñido por el Estado de derecho, sí lo está por la omnipresente corrupción, que significa que lo que sucede de hecho en el plano local puede tener poco que ver con lo que se ordena en Pekín …

China se democratizará, José Ignacio Torreblanca, El País (23 Diciembre 2011)

… Para poder predecir la democratización de China, se necesitan varias cosas (además de algo de osadía). Primero se necesita un marco analítico en el que pueda encajar esa predicción. Sin duda, la teoría de los “cisnes negros” popularizada por Nicholas Taleb nos permite dar un primer paso: como comprobara EE UU el fatídico 11-S, demasiado a menudo confundimos lo altamente improbable con lo imposible. En otras palabras: no descontemos el poder de las cosas que desconocemos.

Lo segundo que se necesita es “conectar los puntos”. Es lo que también falló en EE UU el 11-S cuando nadie fue capaz de unir los puntos que conectaban informaciones fragmentarias. Retrospectivamente, se vio que toda la información estaba encima de la mesa, pero que nadie fue capaz de interpretarla correctamente. Esto significa que nuestros déficits no suelen ser de información, sino cognitivos, y que tenemos suficientes datos, incluso demasiados, pero pocas o inadecuadas herramientas para interpretarlos.

En el caso de China, el número de puntos es tan numeroso que merece la pena comenzar a pensar en cómo se podrían conectar. Hay un punto evidente llamado Ai Weiwei. Cuando un artista crítico de renombre internacional es detenido, incomunicado y humillado durante 49 días sin que se conozcan los cargos, sin derecho a un abogado y es finalmente acusado de un burdo delito fiscal, sabemos que el sistema tiene un problema. No uno, sino bastantes, como atestigua Liu Xiaobo …

Los billetes que han aterrizado en el patio de la casa de Ai Weiwei para ayudarle a pagar su multa son otro de esos puntos, como lo es que un régimen aparentemente tan poderoso se ponga tan nervioso que llegue a suprimir de Google la palabra “jazmín”. Los habitantes de la ciudad de Wukan, que se han levantado tras morir bajo custodia policial en extrañas circunstancias el líder de sus protestas contra las expropiaciones ilegales, son otro punto a conectar. Como lo son las miles de personas que viajan a Pekín acogiéndose a una tradición peticionaria para pedir justicia y son apaleadas y deportadas …

De entre las múltiples revoluciones que Internet trae consigo, el e-commerce, el comercio a través de la Red, es una de las más importantes económica y socialmente. Aunque nuestro país no esté a la cabeza en esta faceta -como no lo está prácticamente en ninguna que tenga que ver con el entorno digital-, se estima que este año los españoles habremos gastado 9.400 millones de euros (el 3,5% del total del gasto comercial) en compras online. Estamos lejos, por supuesto, de EE UU (en volumen, 15 veces el de España), pero también lo estamos de países del entorno de la UE como Reino Unido (seis veces más en volumen y un peso relativo más de tres veces superior), Francia, Suecia o Alemania. Solo Italia, entre las grandes economías europeas, tiene un peso relativo del comercio online similar (aunque ligeramente superior) al de España (Online Trends 2011, www.retailresearch.org).

… el comercio es un elemento de estructuración del espacio social de importancia difícil de exagerar. Cerremos un momento los ojos y despojemos al paisaje urbano que nos resulte más familiar del ingrediente comercial. Una ciudad sin tiendas, sin escaparates, sin más luces al anochecer que las del alumbrado público y las de los bares… Lo que queda es una película de ciencia-ficción, una de esas distopías al estilo de Blade Runner o Fahrenheit 451 con empleados de logística en lugar de replicantes o quemadores de libros. Repuestos del horror, imaginémonos a nosotros mismos reducidos a una experiencia de consumidor que no tiene más interlocutor que la pantalla del ordenador, la tableta o el smartphone. Da un poquito de escalofrío ¿no? …

Launching the Innovation Renaissance (Amzn link, B&N for Nook, also iTunes) my new e-book from TED books is now available!  How can we increase innovation? I look at patents, prizes, education, immigration, regulation, trade and other levers of innovation policy. Here’s a brief description:

Unemployment, fear, and fitful growth tell us that the economy is stagnating. The recession, however, is just the tip of iceberg. We have deeper problems. Most importantly, the rate of innovation is down. Patents, which were designed to promote the progress of science and the useful arts, have instead become weapons in a war for competitive advantage with innovation as collateral damage. College, once a foundation for innovation, has been oversold. We have more students in college than ever before, for example, but fewer science majors. Regulations, passed with the best of intentions, have spread like kudzu and now impede progress to everyone’s detriment. Launching the Innovation Renaissance isa fast-paced look at the levers of innovation policy that explains why innovation has slowed and how we can accelerate innovation and build a 21st century economy.

…  son esas deficiencias y esas carencias las que constituyen un enorme potencial para un desarrollo futuro aún más próspero. Si Brasil es capaz de continuar con la política neoliberal que impusieron en el país primero el sociólogo Fernando Henrique Cardoso y después el exsindicalista, Luis Inácio Lula da Silva, junto con potentes políticas sociales, sin caer en tentaciones de cuño exageradamente estatalistas y nacionalistas, sus desafíos de hoy, sus retrasos y sus nuevas exigencias, van a constituir la fuerza de su nuevo ciclo de desarrollo…

… Hay que situar la emancipación desde una perspectiva espacial que implica pensar “desde abajo” y desde una perspectiva temporal que pone en primer plano la tendencia que aspira a que todo aquello común, que hoy sólo compartimos a un nivel virtual y técnico, se convierta en algo actual y político. Y para esto hay que pensar, como experimento, las figuras actuales de la subjetividad.

La primera es la del hombre endeudado, aquel trabajador precario que queda preso del crédito casi de por vida, reducido a una suerte de servidumbre por deudas. A esto corresponde la “renta” del capitalismo actual y la resistencia es decir “no pago”, como una forma multitudinaria del rechazo y, a la vez, de apropiación de la riqueza común. Luego, el hombre mediatizado, que reemplaza a la vieja noción de alienación para dar cuenta del sometimiento a los dispositivos de comunicación, que esconden la inteligencia humana, la verdad común de la comunicación, bajo formas nuevas de control. En tercer lugar, el hombre asegurado es aquel obsesionado por la seguridad de su propiedad, por el riesgo de su vida, por el miedo a la pobreza. Finalmente, el hombre representado, que podemos decir que es el núcleo del problema de la emancipación.

… this profound shift and the three major trends that are central to it. These trends will have an enormous impact on our economy and our society:

1) We don’t actually know the true composition of the new workforce. After 2005, the government stopped counting independent workers in a meaningful and accurate way. Studies have shown that the independent workforce has grown and changed significantly since then, but the government hasn’t substantiated those results with a new, official count. Washington can’t fix what it can’t count. Since policies and budget decisions are based on data, freelancers are not being taken into account as a viable, critical component of the U.S. workforce. We’re not acknowledging their prevalence and economic contributions, let alone addressing the myriad challenges they face.

2) Jobs no longer provide the protections and security that workers used to expect. The basics ­ such as health insurance, protection from unpaid wages, a retirement plan, and unemployment insurance ­ are out of reach for one-third of working Americans. Independent workers are forced to seek them elsewhere, and if they can’t find or afford them, then they go without. Our current support system is based on a traditional employment model, where one worker must be tethered to one employer to receive those benefits. Given that fewer and fewer of us are working this way, it’s time to build a new support system that allows for the flexible and mobile way that people are working.

3) This new, changing workforce needs to build economic security in profoundly new ways. For the new workforce, the New Deal is irrelevant. When it was passed in the 1930s, the New Deal provided workers with important protections and benefits ­ but those securities were built for a traditional employer-employee relationship. The New Deal has not evolved to include independent workers: no unemployment during lean times; no protections from age, race, and gender discrimination; no enforcement from the Department of Labor when employers don’t pay; and the list goes on.

The solution will rest with our ability to form networks for exchange and to create political power. I call this “new mutualism .” You will be reading more about this idea in subsequent articles from me next week, as I believe that new mutualism will be at the core of the new social support system that we need to build for the new workforce.

… empezar a construir una ontología de las ‘Empresas del Procomún’, la futura arquitectura conceptual de esta web. Por otro lado, discutir y empezar a elaborar los fundamentos de la commonstitución, el conjunto de normas y compromisos de quienes quieran conformar el cuerpo investigador del proyecto…

Within the series of three papers: ‘The arts economy’, ‘Place infrastructure and digital’ and ‘Towards an arts and creative economy’, Tom Fleming and Andrew Erskine illustrate synergies between the arts and the creative economy and discuss suggestions for the Arts Council’s approach…

Supporting growth in the arts economy [PDF 1.3 MB]

Author: Dr Tom Fleming and Andrew Erskine of Tom Flemming Creative Consultancy. ISBN:978-0-7287-1503-5, 112 pages