Self-building wind towers.

Porfirio Sanchez runs a center for sustainable living in a remote corner of Oaxaca, Mexico. They’ve been giving workshops to show people who live away from the electricity grid how to build their own wind generators.

Un ejemplo de potencial innovación frugal del tipo “del SMS banking a Wall Street”. Un producto y servicio creado en un lugar con escasos recursos que podría ser reconceptualizado y adaptado para generar un servicio de interés en países desarrollados. En este caso se trata de hacer aerogeneradores pequeños y baratos que puedan producir electricidad para unas pocas personas a pequeña escala. En Europa llevamos años pensando como podríamos hacer la energía eólica accesible a pequeña escala. Lo que muestra este video podría ser un primer prototipo de una solución atractiva para los mercados de países desarrollados.

… Obviamente, si las empresas están interesadas en el concepto es porque se traduce en negocio. En el sector de las soluciones para smart cities insisten en que es siempre un beneficio en una doble dirección: las compañías venden servicios, pero a los municipios les interesa porque supone mejorar la vida de sus ciudadanos e incluso ahorrar. Hay jugadores de todos los tamaños: desde pymes que han creado aplicaciones para el móvil hasta gigantes como Telefónica, Endesa, Schneider Electric, Agbar, Accenture, Siemens, Cisco, Ferrovial…

[TOKAIDO]

Todo esto participa de una estrategia político-territorial basada en la posibilidad de que las infraestructuras de producción y distribución energética, las de movilidad e incluso las de interacción social y comunicación (todas ellas pensadas como superestructuras de gran escala gobernadas a nivel nacional) vertebren de manera aparentemente neutral un territorio, trasladando la diferencia, las disputas y la evolución temporal a fragmentos urbanos blandos, más económicos y con una gobernanza más próxima al usuario. Permitiendo, como en el caso de Tokaido, que los tejidos fragmentados se acoplen a una serie de infraestructuras proveedoras de un programa de servicios optimizado y permanente.

Estas construcciones territoriales han venido asociadas a cotidianidades marcadas por la segregación física, generacional y relacional entre aquellos ciudadanos laboralmente activos que, desplazándose, combinan su domesticidad suburbial con una vida colectiva que los expone a las relaciones y formaciones del mundo profesional; y una masa de población infantil, adolescente, enferma, discapacitada, desempleada y/o de mayores que desarrolla su día a día en entornos locales, con poca participación en la vida megaurbana.

[ECAOLDEAS]

Este urbanismo también contiene formas específicas de ciudadanía, de gobierno y de construcción territorial. Si la electrificación nuclear se caracteriza por la precariedad crítica con que lo energético queda imbricado en el mundo ordinario, uno de los principios de las ecoaldeas es que cada individuo asuma la responsabilidad sobre el diseño, construcción y evaluación de su medio, tomando conciencia de la productividad de sus equipos y adaptando sus consumos a los recursos disponibles en proximidad. Para promover esta toma de conciencia se han desarrollado dispositivos arquitectónicos específicos, como los centros de formación: espacios comunitarios de pequeño tamaño construidos para dar cabida a un programan pedagógico y, en cierta medida, propagandístico,

Su gobierno busca instalar la acción política y la gestión del conflicto en la escala de las relaciones de vecindad, lo que en muchos casos ralentiza la toma de decisiones e incluso bloquea numerosos proyectos de transformación. Tampoco debe olvidarse que, pese a que existen redes internacionales que permiten que organizaciones urbanas tan pequeñas puedan ganar complementariedad en la asociación, como la Global Ecovillage Network o la Red Ibérica de Ecoaldeas, a día de hoy, las formas de vida que se dan en estos entornos siguen dependiendo de las prestaciones que proporcionan contextos urbanos y productivos como el de Tokaido.

Connected sustainable cities employ ubiquitous, networked intelligence to ensure the efficient and responsible use of the scarce resources – particularly energy and water – that are required for a city’s operation, together with the effective management of waste products that a city produces, such as carbon emissions to the atmosphere.

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The timing of the November 2010 inaugural meeting of the Bad Ragaz Group could not have been more propitious. As signs of economic recovery clashed with the realities of the Irish bailout and renewed concerns about additional financial contagion in the eurozone, the meeting’s theme—”What’s Next for Europe?”—was already on the minds of the senior business executives, economists, policymakers and thought leaders who gathered at Switzerland’s Bad Ragaz resort for two days of discussions.

Forty European executives—current and next-generation leaders representing multiple industries and sectors from 12 countries—gathered at the Swiss alpine resort of Bad Ragaz in November 2010 to ponder Europe’s future challenges and opportunities. Discussions by these members of the Bad Ragaz Group (BRG) centered on the risks and opportunities associated with integration and globalization during these challenging geopolitical and economic times.1Specifically, members discussed the outlook for the European economy, the impact of social media, Europe’s uncertain energy prospects, and the future of the euro. This paper summarizes the discussions.

Edward Burtynsky. Oil
A new Steidl book release and touring exhibition organized by the Corcoran Gallery of Art, Washington DC. surveys a decade of photographic work that explores the subject of oil. Edward Burtynsky has traveled internationally to chronicle the production, distribution, and use of the most critical fuel of our time.
In addition to revealing the rarely-seen mechanics of its manufacture, Burtynsky captures the effects of oil on our lives, depicting landscapes altered by its extraction from the earth, and by the cities and suburban sprawl generated around its use. He also addresses the coming “end of oil,” as we confront its rising cost and dwindling availabilit

Edward Burtynsky. Oil

A new Steidl book release and touring exhibition organized by the Corcoran Gallery of Art, Washington DC. surveys a decade of photographic work that explores the subject of oil. Edward Burtynsky has traveled internationally to chronicle the production, distribution, and use of the most critical fuel of our time.

In addition to revealing the rarely-seen mechanics of its manufacture, Burtynsky captures the effects of oil on our lives, depicting landscapes altered by its extraction from the earth, and by the cities and suburban sprawl generated around its use. He also addresses the coming “end of oil,” as we confront its rising cost and dwindling availabilit