Antonio Lafuente (coord.), Luis Casas Luengo, Javier de la Cueva, Jesús González-Barahona y Pablo Manchón, “La oportunidad del Software Libre: capacidades, derechos e innovación”, Informe resalizado por encargo de la Escuela de Organización Industrial (Ministerio de Industria) para hacer un estudio sobre La viabilidad de una política de implantación del SL en las administraciones públicas, Madrid, 2009

Resumen: Los tres pilares sobre los que se asienta nuestro informe se resumen con los términos oportunidad, necesidad y liderazgo. En efecto, actualmente se dan las las circunstancias para que España pueda situarse al frente de las muchas iniciativas que aspiran a recuperar el terreno perdido en las tecnologías de la información y a desarrollar un novedoso tejido productivo solidario con las políticas de innovación industrial y de independencia tecnológica. Este documento no pretende ser exhaustivo, sino más bien motivador, diseñando un itinerario tecnológico, económico, administrativo, jurídico y político capaz de inducir el escenario más conveniente para la liberación de todas las capacidades que nuestro país ha acumulado en los últimos años en materia de software libre.El itinerario se basa en una batería de argumentos que se podrían resumir en cinco principios fácilmente documentables: 1) El software libre representa una opción tecnológica de calidad que impulsa la innovación. 2) El software libre crea tejido industrial y asegura la libre competencia. 3) El software libre fomenta el escrutinio público y optimiza el gasto informático. 4) El software libre garantiza la igualdad de oportunidades de los proveedores y la seguridad de la información. 5) El software libre ensancha las libertades en la sociedad de la información y favorece la cultura abierta. Obviamente, los principios conducen a las propuestas. Por ello hemos incluido varias docenas de recomendaciones que faciliten el tránsito desde una sociedad con gran dependencia del software privativo a otra que se apoyaría en las soluciones libres. Dicha transición es posible, pues contamos con la experiencia y los profesionales necesarios. No son pocos los que dudan de estas convicciones, pero lo hacen sin un conocimiento verdadero de la excepcional situación de nuestro país. Nada se logrará, sin embargo, si el liderazgo no es firme y la voluntad política no es rotunda. El mundo del software y de las TIC es muy dinámico y sólo cabe esperar una verdadera incidencia nacional e internacional de nuestras recomendaciones si el gobierno no duda en ponerse al frente de una iniciativa tan necesaria como oportuna.

Compared to a lot of ‘social design’ currently being done, DESIS is interesting because of the emphasis it places on design as redesign (to quoteJan Michl). A key aspect to ‘amplifying’ is that the designers cannot claim to be the originators of the innovative ideas; they are rather the enhancers of innovations that neighbors, communities and community organizations have already come up with. The assumption is that the systems these non-designers have come up with could do with some redesign; that lending them some design expertise will make the systems easier and more effective, allowing them to be more readily taken up by people other than their originating champions…

The Guardian acaba de publicar un suplemento sobre diseño de servicios en colaboración con SDN(Service Design Network), red de la que somos miembros desde el inicio del 2009. Lo primero dar la enhorabuena a todo el equipo de SDN y a The Guardian. Es genial que medios de gran difusión dediquen parte de sus páginas a legitimar mejor nuestra actividad en el diseño de servicios.

Se puede ver contenido del suplemento en el siguiente enlace: http://www.guardian.co.uk/service-design. O bien, puedes descargarte el PDF desde aquí.

Nuestra crisis es ridícula comparada con otras. Hay países que nos llevan mucha ventaja aguzando el ingenio por narices. En Rusia se utilizan las muletas acoplándoles una pala para cavar mejor la tierra. También se usan los sombreros de paja como pantalla de lámpara. Otro recurso es un bolígrafo con una pequeña linterna atada, para poder seguir escribiendo cuando se corta la luz. Las antenas se confeccionan con una docena de tenedores conectados a un cable; y un instrumento de masaje, usando un ábaco de bolas de madera. En Honduras los bidones vacíos se cortan por la mitad y sirven de barbacoa o papelera, los zumos se envasan en bolsas de plástico donde se hace una incisión para beber, las llantas usadas sirven de maceteros. Las botellas se cortan por la mitad, el culo se pule hasta formar un vaso y el cuello, invertido, se convierte en copa. Y también existe mobiliario urbano: donde haya un árbol que cobije del sol, allí es la parada del bus. Otro país muy bregado es Cuba, ya habituado a la chispa desde el bloqueo comercial tras la revolución. Y además, tras el fin del proteccionismo comunista en 1989 ha debido apañarse con lo que quedaba en la isla. Por ejemplo, como timbre de bicicleta se usa un muñeco de goma con silbido. Y, por contra, un invidente usa un bastón con un timbre de bicicleta para abrirse paso entre la gente. Los chavales aprenden a nadar con dos botellones de plástico de coca cola vacíos, atados a los brazos como flotador. Como no quedan pinzas de la ropa, esta se tiende enrollándola entre las hebras separadas de un cordel. Con latas viejas se hacen lámparas o fogones de queroseno. Un bolígrafo con un alambre conectado a la corriente sirve de encendedor para el gas. Y encajando una hoja de afeitar en un lápiz tienen una maquinilla efímera. Como no hay interfonos, o ya no funcionan, el sistema para llamar en un edificio es dando un número de timbrazos para cada casa. También aquí en los años 70 debías darle al picaporte: tres para el tercer piso y tres y aldabeo para el tercero segunda. Estemos preparados, por si las moscas.

Social innovation is a process of change where new ideas emerge from a variety of actors directly involved in the problem to be solved: final users, grass roots technicians and entrepreneurs, local institutions and civil society organizations. The main way in which it differs from traditional “garage” innovation is that here the “inventors” are groups of people (the “creative communities”) and the results are forms of organization (the “collaborative services”).

… social innovation flourishes when two contemporary conditions are given: when society is facing difficult problems and when some new technologies, having spread in it, open new and (partly) still unexplored possibilities …

… in the complexity of the contemporary society it is possible to recognize promising cases of social innovation …

… to recombine existing entities (technologies, organizations, both traditional and new existing ideas) to give them a new use and meaning (that is exactly what, in one of its best definition, creativity is). At the same time, they have shown an incredible skill and sensitivity in term of entrepreneurship, as every one of the new solutions they invented had to be imagined, realized, and managed in the real world and in economic terms …

¿Cómo?

… positive interplay between creative people, proactive local institutions, and sensitive entrepreneurs:

creative people who imagine (and actively participate to) new proposals;

proactive local institutions who understand the social value of these new proposals, tolerate them even when, as it frequently happens, operate at the margins (or even beyond) some existing laws – but it has to be said that creativity, by definition, has to break something in the existing order!) and develop innovative governance tools that permit to support the new initiatives;

sensitive entrepreneurs, who recognize in the emerging social innovations new explicit or latent demands, and therefore, new business opportunities.

Tipologías de servicios digitales para la innovación social:

  • Creating new producer/consumer network;
  • Mapping diffused information;
  • Aggregating social action;
  • Creating social network for conviviality;
  • Building mutual support circles;
  • Exchanging competences, time and products;
  • Sharing products, places and knowledge.

Designers have traditionally focused on enhancing the look and functionality of products.  Recently, they have begun using design tools to tackle more complex problems, such as finding ways to provide low-cost healthcare throughout the world.  Businesses were first to embrace this new approach—called design thinking—now nonprofits are beginning to adopt it too.

… Arquitectura y nueva economía… Arquitectura y defensa y preservación de LO Común… Arquitecturas y la generación de una nueva sociedad civil… Arquitectura y nuevas ideas sobre la propiedad de lo Común…

Son ítems que van a ser, a partir de ahora, reflexiones recurrentes en el blog, tratando de fijar un sistemas de acciones, ideas, movimientos, relaciones, narrativas y ejemplos distintos de y para lo arquitectónico. El aspecto principal de la discusión en torno a la arquitectura sostenible debe dar prioridad a sus procesos de gestión, sostenible y colectiva, antes que a los productos finales, que siempre serán una verbigracia y ejemplo de ese proceso. Y la principal tarea ahora es la de tratar de gestionar en los servicios y productos arquitectónicos emergentes, y desde contextos económicos distintos a los actuales, la condición germinal de los parámetros que tienen que ver con la idea general/universal acerca de los comportamientos humanos. Esto es,

1. La defensa y preservación de LO COMUN LC

2. Generación de una nueva SOCIEDAD CIVIL SC

3. Generar un proceso de INNOVACIÓN social y técnica IST

4. Contribuir a defender social y técnicamente unos nuevos modos de vivir, de pensar, producir y trabajar SOSTENIBLES NMS

Tres días para intercambiar experiencias y conocimientos y hacer networking en CitiLab-Cornellà en torno a ideas y hechos concretos que muestren cómo la ciudadanía tiene mucho que decir sobre la realidad política, cultural y económica que vivimos, desde los territorios urbanos y digitales que marcan y marcarán aún más la sociedad del siglo XXI.

Por ese motivo, y de la mano de destacados expertos en la participación electrónica y la innovación social, proponemos una serie de talleres donde identificar, proponer y trabajar nuevos proyectos, prácticas y usos al servicio de las ciudades y los ciudadanos.

En ese sentido, las jornadas UrbanLabs pretenden:

  • Discutir desde lo digital la innovación social en entornos urbanos y, en particular, desde los procesos de apropiación de la tecnología por parte de la ciudadanía.
  • Activar nuevos proyectos concretos en los ámbitos de acción de los participantes, a partir del diálogo y de la incorporación de la cultura tecnológica digital.
  • Acercar las instituciones, los proyectos de empresa y las iniciativas ciudadanas, buscando un espacio común de reflexión, práctica y relación.
  • Explorar en todas sus consecuencias la dimensión hiperlocal.

Motivación

Creemos que es el momento de pensar y proponer nuevos proyectos, prácticas y usos al servicio de las ciudades y los ciudadanos, basados en ejemplos ya existentes de apropiación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y de la innovación surgida de todo tipo de iniciativas y demandas sociales.

Y hacerlo creativamente, a partir de la aportación integrada (a veces caótica, a veces extremadamente creativa) de ciudadanos, grupos y movimientos sociales, expertos y tecnólogos, emprendedores, académicos, líderes territoriales y responsables políticos de diferentes ámbitos. Y hacerlo en el marco del CitiLab, una apuesta tecnológica y social que se ofrece como punto de contacto y de promoción del uso de las TIC y de la innovación a cargo de la ciudadanía.

Por una parte, desde la reflexión tradicional sobre las ciudades y el urbanismo se reafirma la conclusión que desde un tejido social bien trabado se incide positivamente en la creación de conocimiento útil para la sostenibilidad económica y el avance social de las ciudades, en una economía cada vez más centrada en el saber práctico. Las ciudades innovadoras tejen condiciones de vida y ecologías para los proyectos ciudadanos y las empresas, y promocionan el conocimiento y su aplicación innovadora tanto en lo económico como en lo social. Ahí es donde las tecnologías digitales tienen mucho que aportar, pues son inextricablemente sociales desde el momento en que sirven muy principalmente para la comunicación o, lo que es lo mismo, para las relaciones humanas.

Por otro lado, desde lo digital, desde Internet, en forma de redes sociales, tecnologías participativas y también desde lo que recientemente se ha dado en denominar “web 2.0”, han aparecido nuevas prácticas sociales para la creación, difusión y aplicación de conocimiento. Estas prácticas están en la base de lo que se ha denominado “cultura tecnológica” y generan unas actitudes y expectativas entre los ciudadanos involucrados que, necesariamente, deben afectar a aspectos de diseño y evolución urbanos, así como repercutir en lo social y económico.

Debemos (re)plantear pues los nuevos retos del urbanismo y la promoción económica y social desde las metáforas y paradigmas de lo digital que afectan ya a todos los aspectos de nuestras vidas.

Por todo ello parece oportuno en este momento repensar qué formas de desarrollo local se pueden articular a la luz de estas nuevas prácticas culturales, sociales, económicas y políticas que ha propiciado las tecnologías digitales. En ese sentido, proponemos visualizar en la misma organización y evolución de las jornadas las dinámicas innovadoras propias de este cambio.

La propuesta está dirigida, por tanto, a reflexionar y a hacer, al conocimiento practico y aplicado, al nacimiento de proyectos. Más allá de las dinámicas reflexivas, analíticas, y de mero diagnóstico de las “jornadas al uso”, planteamos un tipo de jornadas más próximo a la idea de talleres, de casos prácticos, de propuestas nuevas y, por qué no, a la gestación de nuevas iniciativas. Y todo ello a partir del intercambio de todo tipo de actores: investigadores y expertos, comunidades tecnológicas, redes ciudadanas y sociales, responsables políticos y lideres locales o ciudadanos, incardinados todos ellos en lo local.

Lo local como objetivo, por tanto, desde una perspectiva y herramientas globales.

Objetivos

La interacción entre tecnología digital, cultura digital y espacio ciudadano aporta posibilidades de acción que influyen en ámbitos muy distintos y abren posibles dinámicas no sólo más participativas, sino potencialmente más creativas e innovadoras. Estas innovaciones se pueden traducir en nuevas oportunidades para el desarrollo socioeconómico y cultural local, así como para el fortalecimiento de las redes ciudadanas y de sus mecanismos de participación en la gestión urbana.

Abrir la capacidad no sólo de participar sino de construir conjuntamente parece que permite dar no sólo a lo local sino a lo hiperlocal una capacidad de dinamización y decisión muy importantes. Internet ha revolucionado los paradigmas sociales contemporáneos, y la irrupción de lo digital en el entorno local es una nueva frontera que está modificando y modificará de modo radical los modos en que nos relacionamos con nuestro entorno urbano.

El formato de jornadas que planteamos huye, por tanto, de la simple jornada de presentación y discusión y busca que los participantes formulen no sólo proyectos tangibles y que les interesen, sino también nuevas relaciones y embriones de grupos que pasen a la acción, a la construcción.

Target

Políticos locales y administraciones

  • Promoción económica
  • Participación
  • Urbanismo
  • Bienestar social

Activistas tecnológicos

  • Generadores de redes
  • Generadores de tecnología y aplicaciones

Activistas sociales

  • Apropiación de espacios públicos

Académicos e investigadores desde la tecnología

Académicos e investigadores desde lo social y económico

Consultores y empresas de urbanismo, desarrollo local, estrategia local

Empresas tecnológicas (o no)

Ponencias

Los Keynote Speakers deben abrir juego a nivel teórico sobre conceptos que puedan planear durante las sesiones de trabajo, haciendo hincapié en puntos que coincidan con una o más de los ejes que rigen dichas sesiones. La intervención se grabará en vídeo y difundirá mediante streaming. Mediante Twitter los participantes (físicos y en la red) podrían enviar sus preguntas a los ponentes.

Keynote Speakers confirmados

  • Adam Greenfield
  • Juan Freire
  • Dave Harte

Grupo de coordinación de las jornadas

  • Enric Senabre Hidalgo: esenabre@citilab.eu
  • Ramon Sangüesa: ramonsang@gmail.com
  • Josep Vives Jounou: jvives@cibersociedad.net

Ver también:

Espacio-Red de Prácticas y Culturas Digitales UNIA - De la ciudad híbrida al urbanismo P2P: democracia 2.0, gestión local participativa y crowdsourcing

Conferencia de Juan Freire en el ciclo La Ciudad Híbrida

Duración 86 min 06 seg

Fecha 11 de mayo de 2009

Lugar Sevilla

Licencia Creative Commons by-sa 2.0

Las promesas de la unión de tecnología y ciudad comienzan a hacerse realidad, aunque no siempre esa realidad responde a las expectativas creadas. O más bien, en la mayor parte de casos no existían expectativas reales más allá del efecto glamuroso y moderno de la introducción de tecnologías en los modelos convencionales de gestión urbana.

Pero la ciudad contemporánea no puede ya entenderse sin la tecnología y las prácticas y cultura digital que genera. Y los modelos de gestión urbano no pueden permanecer al margen de estos cambios sociales. En este sentido, la integración de la tecnología en los espacios urbanos plantea dos retos. Por una parte, la diversidad y complejidad de fuentes de información y bases de datos que soportan el funcionamiento de una ciudad hacen necesario el desarrollo de herramentas de visualización de la piel digital de los espacios urbanos que permitan a los usuarios, sea estos gestores o los propios ciudadanos, apropiarse de la información para la exploración de la ciudad y la toma de decisiones. Pero por otra parte, las plataformas digitales urbanas recuperan un ya viejo debate sobre un concepto tan manipulado como importante como es el de la participación ciudadana. Respecto a este segundo reto nos encontramos básicamente con dos alternativas: 1) diseñar sistemas de información que ofrezcan a los ciudadanos la posibilidad, en el mejor de los casos, de visualizar datos y aportar su opinión sobre unos pocos temas, casi siempre banales, definidos a priori por los responsables urbanos; o 2) diseñar sistemas para la participación abierta que permitan a los ciudadanos contribuir y apropiarse de la información para nuevos usos y para promover debates inesperados y proyectos no planificados a priori.

Juan Freire enfoca la idea de espacio público como un concepto amplio, un lugar donde las personas pueden interactuar y desarrollar cosas, donde se puede generar innovación social. Y no sólo se trata de espacios físicos, también internet es un lugar público en el cual la gente puede participar y generar debates para transformar la ciudad. El profesor de la Universidad de A Coruña estuvo en las jornadasOcioGune, organizadas por la Universidad de Deusto, y con él hablamos sobre el urbanismo emergente, que es el que surge de la ciudadanía, y sobre el pensamiento de diseño, centrado en el usuario, que puede utilizarse tanto en la construcción de ciudad como en el mundo de las empresas y en la educación.

En tu charla sobre Transformación del espacio público, hablabas del urbanismo emergente, o peer to peer, ¿en qué consiste?

Habitualmente entendemos el urbanismo como un proceso de arriba abajo, planificado por urbanistas o gestores que diseñan por completo la ciudad. En contraposición, o complementariamente a esto, hay una forma de construir la ciudad que es emergente en el sentido en que nace de abajo hacia arriba, a partir de la propia actividad de la gente, que actúa de forma colectiva formando redes, y que es capaz de desarrollar proyectos y cambiar la ciudad, no en cuanto a su arquitectura, sino en sus usos y su funcionamiento. A veces también se utiliza el término del p2p por analogía con las redes que se desarrollan en internet. Yo creo que lo más interesante es que estos procesos no son contrapuestos, es decir, que no es una cosa o la otra, sino dos conceptos que se pueden dar a la vez, y el arte de gobernar una ciudad está en provocar que sucedan estas dos cosas, y que sucedan bien.

¿Cómo podemos provocar esta implicación ciudadana?

Yo creo que un elemento básico es tener espacios públicos en el sentido más amplio, es decir, espacios donde la gente pueda acceder a información, pueda debatir, conversar y tomar decisiones. Los espacios públicos en la ciudad son los que ya conocemos, no sólo los jardines o los museos, sino todos los espacios donde hay interacción entre la gente, que pueden ser muy variados, desde una calle hasta un bar, una sala de exposiciones o un colegio. Pero también hay un espacio público que es digital, internet, donde se produce exactamente ese mismo proceso.

Lo que estamos aprendiendo ahora es que ese espacio digital que parecía que era útil para trabajar a distancia, ahora resulta que se utiliza muy intensamente a nivel local. Desde el ocio, en el caso de los adolescentes es clarísimo como viven en digital y a la vez en local, hasta grupos de ciudadanos que se organizan en plataformas dentro de internet para luego desarrollar actuaciones físicas, sobre el territorio.

Pero al final la gente que se implica en estos procesos es muy poca, y existe una idea generalizada de que en la práctica, esta forma de planificación basada en la participación ciudadana puede resultar caótica y poco efectiva.

Sí, pero yo creo que eso viene de dos razones. Dentro de la historia reciente, hemos vivido mucho tiempo pensando que la ciudad es la planificación y la arquitectura, un concepto de ciudad como algo físico, alejado del ciudadano. Hemos acabado por creérnoslo porque es lo que nos han ido diciendo, pero en realidad nunca ha sido así. La ciudad siempre ha sido un proceso vital, siempre ha sido la resulta de la vida de sus ciudadanos, pero es algo que se ha valorado poco.

"En los procesos de participación, la administración no utiliza los lenguajes ni las herramientas adecuadas."

Eso ha provocado un desánimo, nos ha llevado a pensar que la participación no es posible, porque cuando hemos asistido a procesos, digamos reglados, de la administración, casi siempre han resultado iniciativas en las cuales la propia administración no creía, tenía la respuesta a priori y no utilizaba las herramientas ni los lenguajes adecuados. Este es un problema importante, las administraciones no se comunican bien con los ciudadanos, no saben narrar las historias que tienen que contar.

Y después hay un cambio necesario, que yo creo que va más allá de las ciudades. Hemos entendido siempre que algo tan complicado como una ciudad sólo se puede gobernar de forma jerárquica y controlada. Ahora estamos descubriendo, no por el entorno urbano, sino por lo que pasa en el mundo de las empresas y en el de internet, que estos sistemas tan complejos no se pueden gobernar así porque es imposible planificar y predecir su comportamiento. Precisamente en estos entornos complejos hay que aplicar otras formas de gobernanza mucho más horizontales y basadas en procesos emergentes. Es una preconcepción que está equivocada, lo complejo no se puede gobernar desde la planificación.

Dices que la innovación social surge en los espacios públicos que están poco reglados.

La ciudad se ha caracterizado siempre por la combinación entre espacios reglados y no reglados. Los espacios públicos son eso, una calle es un sitio donde hay ciertas normas escritas, pero muchas más que no están recogidas en papel, que se negocian constantemente entre la gente, sino seríamos autómatas.

Los espacios con reglamentación débil, que se gobiernan de forma autónoma, son los que periten que suceda la innovación, es donde tienes capacidad de hacer cosas distintas, donde la ciudadanía puede tener una idea y desarrollarla. Si todo está estrictamente planificado esa innovación no puede suceder. Por tanto, que se pierda espacio público con estas características es preocupante porque es lo que mata la innovación social y, en el fondo, la vida de la ciudad.

El concepto del pensamiento de diseño, ¿puede aplicarse a procesos dentro de la ciudad?

El pensamiento de diseño es un término que se está popularizando, primero surgió en EEUU y ahora está llegando a Europa. En realidad significa algo que tiene grandes dosis de sentido común pero que no se aplica, y que puede utilizarse tanto en el gobierno de las ciudades como dentro de la educación, en el diseño de servicios y de objetos. No es más que utilizar la forma en que trabajan los diseñadores, quienes aplican una aproximación a los problemas basada en situar al usuario en el centro, en pensar desde su punto de vista. En la ciudad, consistiría en enfocar el problema desde el ciudadano, no desde la ciudad como un ente abstracto, ni desde el político o desde la arquitectura.

Se trata de introducir al usuario en el diseño de la solución, que sea un proceso participativo donde el usuario es diseñador, y también, que sea un proceso de experimentación continua, porque la solución perfecta no existe y vas llegando a ella casi por ensayo error, por prototipos, no en el sentido de un objeto que no se utiliza, sino el prototipo de algo que es real y funciona, del que aprendes y que vas modificando. Esa es una idea que yo creo que es muy potente, en contraposición a la de la planificación o al diseñador que crea algo sin consultar con nadie, que cree que tiene una idea genial y diseña una solución completa para luego ponerla en el mercado.

"En la ciudad no puede estar todo planificado, porque entonces se mata la innovación."

El pensamiento de diseño me parece también muy potente a nivel de educación porque es el método de aprender haciendo, que es una metodología, y también el del aprendizaje basado en problemas, que es algo parecido.  Son métodos que hasta ahora eran marginales, los usaba poca gente. Pero ahora, como el conocimiento ya es tan accesible, el problema ya no es acceder a él sino usarlo, entonces lo importante es enseñar a los alumnos a usar este conocimiento, y la mejor vía para ello es con este modelo de aprender haciendo.

Ahora participas en el proyecto Espacio-Red, donde aplicáis esta forma de trabajar del pensamiento de diseño dentro de la educación.

Sí, se trata de una iniciativa de la Universidad Internacional de Andalucía que consiste en un grupo de trabajo donde hay gente de la propia universidad y gente de fuera, y nos encargan dos cosas: que pensemos cómo la cultura digital afecta a la sociedad y por tanto también a la universidad, y que lo hagamos de forma activa, no con una reflexión teórica sino trabajando con especialistas y con usuarios, haciendo talleres y eventos de todo tipo.

Con los estudiantes trabajamos en esa línea, no les hacemos explicaciones teóricas sino que ellos identifican un proyecto que les interesa que tenga un componente digital y lo ponen en marcha. De esta forma van aprendiendo las herramientas digitales, pero también la cultura en la cual se están metiendo, los códigos, el lenguaje,… Todo esto lo van aprendiendo trabajando sobre su propio proyecto, que es lo que nos parece más interesante.