Resumen ejecutivo

¿Cómo están respondiendo los primeros ejecutivos (CEO) a la complejidad que supone que las organizaciones, los mercados, la sociedad y los gobiernos estén cada vez más interconectados? ¿Cómo están respondiendo a lo que llamamos economía conectada?

Para averiguarlo, mantuvimos entrevistas personales con más de 1.700 CEO, directores generales y altos directivos del sector público en todo el mundo. Desde hace algunos años, las empresas han estado trabajando en adaptar y optimizar sus redes de proveedores y de socios comerciales. Las cadenas de suministro son más ágiles y sofisticadas. Se han creado grandes eficiencias en el back-office, perfeccionando el modelo al pasar de una situación en la que se conoce el inventario al momento a otra en la que se puede predecir lo que se va a comercializar. Igualmente importante, en el mercado se está dando otra situación: la repentina convergencia de las esferas digital, social y móvil, que conecta a empresas, clientes, empleados y socios comerciales de nuevas formas y entre sí. Esta nueva coyuntura está ejerciendo una gran presión para que el front office de las empresas se adapte y digitalice pero también representa una oportunidad para que las organizaciones innoven y lideren.

Los directivos reconocen que esta nueva era, la era hiperconectada, está cambiando profundamente la forma en la que las personas interactúan. Este cambio es uno de los motivos que ha hecho que la tecnología se sitúe hoy en primera posición en la lista de factores externos que afectan a las organizaciones. Desde que IBM iniciase, en 2004, la serie de estudios con CEO es la primera vez que la tecnología ocupa este lugar en el ránking. Por encima de cualquier otro factor externo – incluso la economía – los CEO creen que la tecnología impulsará la mayoría de los cambios que tendrán lugar en sus organizaciones en los próximos 3 a 5 años.

Principales conclusiones

Los CEO entrevistados dicen contar con una nueva estrategia para la eterna guerra por el talento. Están promoviendo culturas más abiertas y colaborativas que animen a los empleados a conectarse, a aprender uno del otro y a prosperar en un mundo sujeto a continuos y rápidos cambios. La colaboración es hoy el primer rasgo que los CEO valoran en sus empleados; un 75% de ellos lo considera crítico.

El énfasis en una empresa más abierta y colaborativa es aún mayor en aquellas organizaciones que denominamos con mejor rendimiento, y que además disponen de las capacidades de gestión del cambio necesarias para llevarlo a cabo. Aunque los CEO se muestren más favorables a abrir las puertas de sus organizaciones, no significa que las estén invitando al caos. La necesidad de control sigue existiendo, pero evoluciona hacia una nueva forma que se adapte mejor a la complejidad y al ritmo a los que se enfrentan las empresas en la actualidad.

Con el fin de atender y gestionar a los clientes de forma más personalizada, los CEO están fomentando que sus organizaciones adopten un músculo analítico que les ayude a responder con mayor relevancia. Como grupo, los CEO entrevistados manifiestan invertir en información relativa a sus clientes más que en cualquier otra área funcional; muy por encima de las inversiones en operaciones, análisis competitivo, financiero e incluso en gestión del riesgo. Más del 70% de los ejecutivos busca tener un mejor conocimiento individualizado de las necesidades de los clientes y una mayor capacidad de respuesta. Dada esa necesidad de tener una información completa del cliente, las empresas con mejor rendimiento cuentan con una gran ventaja. Son mucho más hábiles a la hora de convertir datos en conocimiento y conocimiento en acción. Aunque reconocen que la forma preferida interacción con el cliente seguirá siendo la presencial, los CEO esperan un aumento significativo en el uso de redes sociales. Más de la mitad cree que los canales sociales se convertirán en el principal medio de interacción con los clientes de aquí a cinco años.

Colaborar de manera más intensa proporciona la ventaja que los CEO necesitan para innovar radicalmente. Ante una presión por innovar que no cede, las empresas están respondiendo a este reto con modelos colaborativos. Más de la mitad de los entrevistados colaboran de manera intensiva para impulsar la innovación. En comparación con aquellas empresas catalogadas como menos exitosas, las que tienen un mejor rendimiento colaboran con el fin de innovar de forma más agresiva, lo cual no está exento de retos. En lugar de

limitarse a crear nuevos productos o a implementar operaciones más eficientes, las empresas con mejor rendimiento tienen mayor propensión a cambiar de sector industrial o incluso a crear sectores o mercados totalmente nuevos.

Principales recomendaciones

- Potenciar al empleado a través de los valores

- Gestionar la relación con el cliente de forma individualizada

- Fomentar la innovación colaborativa

Jugaad: /jü-’gäd/

Hindi word meaning an innovative fix; an improvised solution born from ingenuity and resourcefulness. Also known as DIY in the US, Gambiarra in Brazil, zizhu chuangxin in China, and Systeme D in France.

Navi Radjou (Author), Jaideep Prabhu (Author), Simone Ahuja (2012). Jugaad Innovation: Think Frugal, Be Flexible, Generate Breakthrough Growth. Jossey Bass

… Innovation is a major directive at corporations worldwide. But how do you drive innovation and growth as the global business landscape becomes increasingly unpredictable and diverse? Western corporations can no longer just rely on the old formula that sustained innovation and growth for decades: a mix of top-down strategies, expensive R&D projects, and rigid, highly structured innovation processes. Jugaad Innovation argues that the West must look to places like India, China, and Africa for a new, bottom-up approach to frugal and flexible innovation …

V. Govindarajan & C. Trimble (2012). Reverse innovation: Create far from home, win everywhere. Harvard Business Review Press.

(+ artículos de Vijay Govindarajan sobre innovación inversa)

… When it comes to innovation, the gap between the developed world and the developing world is closing. Understanding this fact—and knowing how to “reverse innovate” to stay in front of global demand—is critical for any business with growth in its future.

Enter Reverse Innovation, an important book that helps leaders and senior managers understand what it means to develop in emerging markets first, instead of scaling down rich world products, to unlock a world of business opportunity. Written by Vijay Govindarajan and Chris Trimble of the Tuck School of Business at Dartmouth, Reverse Innovation provides a needed next step for organizations looking to derive long-term value from emerging markets. The book highlights strategies from some of the world’s leading companies (General Electric, Deere & Company, Procter & Gamble, PepsiCo) that emphasize innovations that “flow uphill”—that is, successes that were adopted in the developing world first.

In the past, reverse innovations have been the rare exception to the rule, but the phenomenon is becoming ever more common, and the implications for multinationals are profound. In particular, thanks to the rise of reverse innovation:

  1. You must innovate, not simply export, if you want to capture the mammoth growth opportunities in the developing world.
  2. The stakes in emerging economies are global, not local. Passing up an opportunity in the developing world today may invite formidable new competition in your home markets tomorrow.
  3. Legacy multinationals must rethink their dominant organizational logic if they are to win in an era of reverse innovation.

There is no one industry that needs to reverse innovate; instead, all industries must have interest in the needs and opportunities in the developing world in order to thrive in tomorrow’s global marketplace …

… El concepto de adhocracia fue creado en 1964 por los pensadores Warren G. Bennis y Philip E. Slater para intentar describir un nuevo modelo de organización flexible, intuitiva e innovadora. Incluso ya había existido durante la Segunda Guerra Mundial un prototipo de organización del futuro concepto de adhocracia: los equipos ad hoc (aquí y ahora) que los ejércitos montaban y disolvían después de terminar una misión específica y transitoria. Pero fue durante el poshippismo de los años setenta cuando el concepto de adhocracia maduró gracias a pensadores como Henry Mintzberg o Alvin Toffler. Ambos desconfiaban del mundo vertical. De las soluciones cuadradas. De los expertos endogámicos. Del farragoso aparato de las organizaciones grandes. De los gobiernos. De las burocracias. Y por eso se esforzaron en crear un imaginario de adhocracia, un cuerpo teórico de organización flexible, multidisciplinar y dinámica.

¿Qué conexión improbable necesita una organización para dejar de ser burocrática? ¿Encajan los nuevos modelos de organización surgidos en un mundo altamente digitalizado con las definiciones clásicas de adhocracia? ¿Qué organigrama tendría una adhocracia perfecta? Henry Jenkins, en su ya clásico libro Convergencia cultural (2006), calificaba la adhocracia de la siguiente manera: “Se caracteriza por la falta de jerarquía. Cada persona se enfrenta a un problema basado en sus propios conocimientos y habilidades, y el liderato cambia según va evolucionando el proyecto. Es una cultura que convierte el conocimiento en acción”. Lo estático, en palabras de Jenkins, pasa a ser una constante “tensión dinámica”…

…estamos realizando un esfuerzo para sintetizar de una forma global y analítica las nuevas oportunidades para las organizaciones del futuro. Este ejercicio verá la luz definitiva a finales de 2012 con ‘manifiestocrowd’ que publicará Alienta Editorial (Grupo Planeta).

Sesiones LABO para la preparación de manifiestocrowd y artículos publicados por Antoni Gutiérrez-Rubí en Cinco Días.

Sesión 1: ESADECREAPOLIS (20.02.2012)
Manifiestocrowd: La empresa y la inteligencia de las multitudes 
(Cinco Días)

Sesión 2: EAE – MADRID (20.02.2012)
Crowdfunding: una alternativa al crédito (Cinco Días)

Sesión 3: EOI – Sevilla (17.04.2012)
Coworking: ecosistemas para la innovación (Cinco Días)

(Bernardo Gutiérrez, El manifiesto crowd | Código abierto)
… “Manifiestocrowd pretende resolver las siguientes preguntas: ¿el mundo ha cambiado la forma de comunicarse y organizarse a través de las tecnologías?, y, a pesar de que hay un gran número de empresas que se están transformando, ¿por qué hay empresas aún resistentes a cambiar la forma de pensar y de relacionarse con su entorno? La hipótesis del libro es que no todas las empresas aún visualizan de una forma global el porqué es importante en la sociedad red pensar en el crowd como un elemento transversal en su organización. Pretende analizar a través de seis miradas de donde procede la inteligencia, cómo se puede poner en marcha y aprovechar y cómo esto afecta a las organizaciones en general, y a las empresas en particular. El análisis y la cartografía de los procesos de transformación, con numerosos ejemplos, servirá para explicar porqué se están transformado las empresas, cómo lo están haciendo y las razones porqué algunas aún son resistentes al cambio. Al final del libro queremos ofrecer las premisas básicas donde pensamos que se sustenta la empresa que incorpora el crowd en su ADN, el manifiesto crowd”.

(Bernardo GutiérrezEl manifiesto crowd | Código abierto)

… “Manifiestocrowd pretende resolver las siguientes preguntas: ¿el mundo ha cambiado la forma de comunicarse y organizarse a través de las tecnologías?, y, a pesar de que hay un gran número de empresas que se están transformando, ¿por qué hay empresas aún resistentes a cambiar la forma de pensar y de relacionarse con su entorno? La hipótesis del libro es que no todas las empresas aún visualizan de una forma global el porqué es importante en la sociedad red pensar en el crowd como un elemento transversal en su organización. Pretende analizar a través de seis miradas de donde procede la inteligencia, cómo se puede poner en marcha y aprovechar y cómo esto afecta a las organizaciones en general, y a las empresas en particular. El análisis y la cartografía de los procesos de transformación, con numerosos ejemplos, servirá para explicar porqué se están transformado las empresas, cómo lo están haciendo y las razones porqué algunas aún son resistentes al cambio. Al final del libro queremos ofrecer las premisas básicas donde pensamos que se sustenta la empresa que incorpora el crowd en su ADN, el manifiesto crowd”.

types of unintentional innovation assassins.

1. The Cowboy. Itching to create a corporate culture tolerant of creativity and innovation, the Cowboy says something along the lines of, “No boundaries! Just great ideas!” Of course, companies should continually evaluate and push their boundaries. But every company has a set of things it simply will not do. Saying innovation has no bounds when it does just leads people to waste time working on ideas that — honestly — have no hope of ever being commercialized.

Instead, consider issuing highly-focused challenges. For example, a few years ago Netflix offered a $1 million prize to any team that could improve the performance of the algorithms that determine which movies it should suggest to consumers by at least 10%. More than 250 teams rose to the challenge, and two actually exceeded the target. Focus is one of innovation’s best friends.

2. The Googlephile. Inspired by stories of how Google and 3M ask engineers to spend 15% of their time dreaming of new ideas, this executive asks everybody to spend a bit of time on innovation. Maybe carve off a half-day during the third Friday of the month for everyone to focus on innovation.This approach feels participatory and inclusive. But it rarely works, unless the company has sophisticated systems to select and nurture ideas. Too frequently these efforts lead to a long list of suggestions that never get implemented. Cynicism takes hold quickly, and more and more employees find excuses to miss Innovation Friday.

As an alternative, executives should ask a small number of people to spend a significant amount of time on innovation. Remember, most start-ups fail — even with entrepreneurs spending every minute of every day obsessively focusing on their business. One person spending all of his or her time on innovation often trumps 1,000 spending 10% of their time on it. The math doesn’t work — except for when it does.

3. The Astronaut. This executive invokes the United States’ ultimately successful effort to put a man on the moon by urging, “We need something big, people! What is our moon shot?” It’s great to think big, of course, but pushing for big ideas often leads to proposals with sink-the-company risk (remember Motorola’s Iridium?). That risk means that the idea must be carefully studied, and since it hasn’t been done before, it probably won’t withstand analytical scrutiny. The push-for-moon shots too often mean innovation efforts never even get to the launch pad.

Instead of shooting for the moon, executives should encourage what author Peter Sims calls “little bets.” Academics and entrepreneurs agree that the very best ideas emerge out of a process of trial-and-error experimentation. Hang up posters of Thomas Edison with his famous line, “Genius is 1% inspiration and 99% perspiration.” Start sweating.

4. The Pirate. This swashbuckler says, “We don’t have a fixed budget for innovation — but we don’t need one. We find the money when we need it.” While that statement sounds entrepreneurial, it can make the innovator’s life a nightmare because it signals a lack of clear rules for obtaining resources.This often means endless meetings with a varying cast of stakeholders. No one quite says yes, and no one quite says no, either.

The best companies manage innovation in a disciplined manner. They have dedicated budgets for it, with clear rules for how to obtain funding. While many leaders think this kind of disciplined approach is anathema to innovation, it actually enables it…

Think the annual arts fest in the Nevada desert is nothing more than a week-long bacchanal? Think again. It’s a a master class in how to create awesomeness.

It’s easy to dismiss Burning Man as nothing more than a bizarre hippie love-fest that takes place deep in the Nevada desert every year the week before Labor Day. But doing so misses the fact that it’s an amazingly successful enterprise—and, as such, has a thing or two to teach about how to inspire creative people and create a great product.

Since it first began 25 years ago, Burning Man has grown larger every year (if you ignore the slight dip in recession-scarred 2009). It’s grown so much that this year, for the first time ever, the organization had to cut off ticket sales early, for fear of finally hitting the 50,000-person limit authorized by its federal land-use permit. And those tickets aren’t cheap either—they now cost an average of $300 a pop.

Granted, Burning Man’s overall intention is not to create a “product,” per se. (Not one for trite labels, it calls itself an “experiment in community.”) But its growth numbers—in terms of customers and revenue—are ones any business could envy. So how does Burning Man do it?

… ahora lo realmente importante es el diseño de la empresa y nosotros solo diseñamos objetos, no empresas. Pero Zara es un concepto, Ikea es un concepto, Decathlon también, o Apple, y nuestras empresas no tienen el empuje que deben tener, una palabra que remite a la necesidad de emprender

André Ricart “uno de los padres del diseño industrial español” y que acaba de ser nombrado miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona.

En El diseño entra en los salones (El País).

Launching the Innovation Renaissance (Amzn link, B&N for Nook, also iTunes) my new e-book from TED books is now available!  How can we increase innovation? I look at patents, prizes, education, immigration, regulation, trade and other levers of innovation policy. Here’s a brief description:

Unemployment, fear, and fitful growth tell us that the economy is stagnating. The recession, however, is just the tip of iceberg. We have deeper problems. Most importantly, the rate of innovation is down. Patents, which were designed to promote the progress of science and the useful arts, have instead become weapons in a war for competitive advantage with innovation as collateral damage. College, once a foundation for innovation, has been oversold. We have more students in college than ever before, for example, but fewer science majors. Regulations, passed with the best of intentions, have spread like kudzu and now impede progress to everyone’s detriment. Launching the Innovation Renaissance isa fast-paced look at the levers of innovation policy that explains why innovation has slowed and how we can accelerate innovation and build a 21st century economy.

I’m now thinking about a larger issue still. If placebo medicine can induce people to release hidden healing resources, are there other ways in which the cultural environment can “give permission” to people to come out of their shells and to do things they wouldn’t have done in the past? Can cultural signals encourage people to reveal sides of their personality or faculties that they wouldn’t have dared to reveal in the past? Or for that matter can culture block them? There’s good reason to think this is in fact our history.

….

All companies die. All cities are nearly immortal.

Both are type of networks, with different destinies. There are two basic network forms: organisms or ecosystems. Companies are like organisms, while cities are like ecosystems.

Geoff West from the Santa Fe Institute has piles of data to prove these universal and predictive laws of life. For instance, organisms scale in a 3/4 law. For every doubling in size, they increase in other factors by less than one, or .75. The bigger the organism, the slower it goes. Both elephants and mice have the same number of heartbeats per lifespan, but he elephant beats slower.

Ecosystems and cities, on the other hand, scale by greater than one, or 1.15. Every year cities increase in wealth, crime, traffic, patents, pollution, disease, infrastructure, and per capita by 15%. The bigger the city, the faster it goes.

A less than one rate of exponential growth inevitably leads to an s-curve of stagnation. All organisms and companies eventually stagnate and die. A greater than one rate of exponential leads to a hockey stick upshot of seemingly unlimited growth. All cities keep growing. As West remarked: We can drop an atom bomb on a city and 30 years later it will be thriving.

The question Geoff West could not answer at tonight’s Long Now talk was:

Is the internet more like a company or more like a city?

I’d bet it is more like a city.

I think the difference between the development of an organism and a ecosystem, or a company and a city, is that the later in each case evolves rather than grows. Growth is always self-limiting, while evolution is unlimited. Evolution is the infinite game; it remakes itself again and again from within so that its growth cannot catch up or stagnate…

… empezar a construir una ontología de las ‘Empresas del Procomún’, la futura arquitectura conceptual de esta web. Por otro lado, discutir y empezar a elaborar los fundamentos de la commonstitución, el conjunto de normas y compromisos de quienes quieran conformar el cuerpo investigador del proyecto…